
El Tolima entró en alerta naranja luego de que las autoridades departamentales advirtieran un posible incremento de emergencias asociadas al fenómeno de El Niño. La medida busca fortalecer la capacidad de respuesta frente a escenarios como incendios forestales, sequías y afectaciones en el sector agropecuario.
La decisión fue adoptada durante una sesión extraordinaria del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo, en la que participaron organismos de socorro, alcaldías municipales, entidades de salud y representantes de diferentes instituciones del departamento. Allí se evaluó el panorama climático y los riesgos que podrían presentarse durante las próximas semanas.
De acuerdo con el balance entregado por las autoridades, cerca de 15 municipios presentan condiciones de riesgo por posibles incendios forestales, mientras algunas localidades ya reportan emergencias relacionadas con las altas temperaturas y disminución en fuentes hídricas.
Entre las acciones anunciadas se encuentran el fortalecimiento operativo de los cuerpos de socorro, campañas de prevención ciudadana, monitoreo constante de zonas vulnerables y seguimiento especial al impacto que podría generarse en comunidades rurales y actividades agrícolas.
Las autoridades departamentales hicieron un llamado a la ciudadanía para promover el ahorro de agua, evitar quemas y reportar oportunamente cualquier situación que pueda representar riesgo ambiental o afectaciones para las comunidades.

