
Recorrer Honda es caminar por calles coloniales que guardan más de cuatro siglos de historia. Sus casonas coloridas, balcones republicanos y calles empedradas invitan a un viaje al pasado, donde aún se siente el legado de un puerto fluvial que fue clave para el comercio y el desarrollo del país.
Los museos y espacios culturales enriquecen la experiencia turística. El Museo del Río Magdalena, por ejemplo, permite comprender la profunda relación entre el municipio y el río más importante de Colombia. De igual forma, galerías, casas patrimoniales y centros culturales conservan objetos, relatos y tradiciones que dan cuenta de nuestra identidad ribereña.
La empresaria de turismo Luz Aurora Casayas, de la Agencia Viajes Luz (Bogotá), destaca: “Honda es espectacular, quedé encantada y sé que lo voy a incluir en mis catálogos de próximos viajes con mis pasajeros”.
La gastronomía local es otro atractivo imperdible. Los sabores tradicionales del Magdalena Medio, los pescados frescos del río y las recetas heredadas revelan la esencia ribereña y la calidez de su gente; cada plato es un encuentro con la cultura y las raíces del territorio.
Las experiencias fluviales se consolidan como una de las actividades favoritas de quienes llegan al municipio. Los recorridos por el río Magdalena ofrecen paisajes únicos, observación de aves y contacto directo con la naturaleza, además de brindar una perspectiva privilegiada de los puentes que hacen famosa a la ciudad.
Cada visitante descubre en Honda un destino para reconectarse con el pasado, disfrutar su riqueza cultural y maravillarse con su biodiversidad. Su clima cálido, la hospitalidad de su gente y la autenticidad de sus tradiciones convierten a Honda en un lugar ideal para quienes desean conocer la verdadera esencia del Tolima.