
Las familias que perdieron sus viviendas o que no pueden regresar a ellas debido a los daños ocasionados por el terremoto podrán acceder a subsidios temporales de arrendamiento anunciados por el Gobierno Nacional.
De acuerdo con el cronograma establecido para la atención de la emergencia, durante la primera etapa, que se desarrolla entre agosto y septiembre, las autoridades adelantarán el censo de damnificados y la evaluación de las viviendas afectadas. Esta información será utilizada para determinar quiénes cumplen las condiciones para recibir las ayudas.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) será la encargada de administrar los recursos destinados a estos apoyos. Para el programa se anunciaron $100.000 millones, mientras avanza el proceso de recuperación de las zonas golpeadas.
Las familias afectadas deberán estar identificadas dentro de los registros oficiales de damnificados y contar con la respectiva evaluación de las condiciones de sus viviendas. La inscripción en estos procesos permitirá a las autoridades establecer cuáles hogares requieren una reubicación temporal.
El Gobierno contempla que la entrega de los subsidios de arrendamiento comience en una segunda fase, prevista entre octubre de 2026 y marzo de 2027. En ese mismo periodo también se proyecta avanzar con incentivos relacionados con vivienda.
Mientras tanto, las autoridades territoriales continúan levantando información sobre las familias afectadas y las condiciones de los inmuebles. El Gobierno ha señalado que el proceso de reconstrucción requerirá la participación de entidades nacionales, gobiernos locales, empresas constructoras y el sector financiero.
La tercera etapa estará enfocada en la reconstrucción de viviendas e infraestructura afectada, dentro de un plan de recuperación que podría extenderse durante varios años.
Por ahora, las autoridades recomiendan a las familias afectadas mantenerse atentas a los canales oficiales de sus alcaldías y gobernaciones, conservar los documentos relacionados con sus viviendas y reportar correctamente los daños para facilitar la caracterización de los hogares damnificados.